El resultado perjudica al equipo visitante, por lo cerca que estuvo de llevarse un positivo, y es el menos malo para el local, obligado ahora a ganar fuera de casa para llegar a la final.
Millonarios estuve cerca pero se conformó
Un Millonarios con carácter. Cosme y Rentería fallaron frente a la meta argentina a los dos y 10 minutos tras un par de jugadas profundas de ataque de un equipo dinámico y veloz, abastecido futbolísticamente por Otálvaro y Ortiz, a las espaldas de los medios del equipo dirigido por Néstor Gorosito.
Algunas respuestas en ataque del local plantearon un escenario ideal para un encuentro intenso, pero lo mejor y más ambicioso era lo que proponían los bogotanos, y así fue cómo Rentería y Otálvaro estuvieron muy cerca de abrir el marcador a los 14 y 15 minutos.
La velocidad ofensiva del Millonarios pasó a ser la más seria dificultad para el Tigre, lento para reaccionar, fuera de distancia en los marcajes e impreciso para capitalizar los balones recuperados.
Casi sin problemas para recibir el juego, sortear obstáculos y quedar frente a la meta del argentino Albil, Cosme careció de puntería a los 20, cuando su equipo ya había hecho méritos de sobra para ponerse en ventaja.
Sobre el final del primer tiempo el choque se emparejó al ajustarse más a la propuesta de Tigre y al aflojar el ritmo y regular el desgaste la formación bogotana.
Millonarios prolongó en la segunda parte la pausa que le había impuesto a su juego, el equipo argentino se soltó, disputó el balón un poco más adelante en el campo y el partido cambió.
La eliminatoria ha quedado abierta. Para el Millonarios hubiera sido mejor marcar en una situación que le fue propicia para ello, y ahora que no le marquen en casa.

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